Salmo 30:4 “Cantad a Jehová, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad.”
En nuestra Congregación damos a la alabanza un lugar especial, pues fuimos creados para esto: Isaías 43:21 “Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.”
Nuestro nombre indica que somos un pueblo de “alabanzas” ya que eso significa JUDÁ.
Por medio de ella se guía al pueblo a la presencia del Señor, es la forma en que celebramos el amor de Dios para con nosotros y todas sus bendiciones. Muchas personas llegan a la iglesia cargados con los problemas del mundo y para poder entrar en la presencia de Dios deben entregar estas cargas al Señor y mientras adoramos es un buen momento para hacerlo y luego estar atentos a la Palabra.
Hemos visto como, por medio de la alabanza, personas son liberadas. Este es un tiempo para dar gracias al Señor por todo lo que ha hecho en nosotros y para nosotros, exaltándole, glorificándole, honraándolo con todo nuestro ser.
No todo el mundo tiene una voz para cantar, sin embargo Dios quiere que todos le alaben y le adoren, esto es porque Dios ve lo que sale de nuestros corazones y no lo que sale de nuestra boca, sin embargo, la persona que tiene el talento para cantar, esté o no desarrollado, debe prepararse para darle al Señor la excelencia.
Nuestra mejor adoración es la obediencia.
El Tiempo de la canción
Parte de la producción: Una lluvia de gracia, 1994
Letra, música e interpretación: María Isabel Gracia de Hernández