Isaías 61:1 “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel”
Lucas 9:2 “Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.”
Dios quiere que lleguemos a toda criatura, no importa donde estén, El vino a buscar los perdidos, a los presos, a los enfermos. Por eso la necesidad de llegar a ellos, por medio de personas que tienen este llamado.
Visitamos cárceles, hospitales, clínicas y casas y allí oramos por las personas que están enfermas, llevándoles la Palabra de Salvación y hemos visto los milagros de Dios manifestarse en medio nuestro.
En las cárceles llevamos, no solo alimentos físicos y artículos de necesidad, sino que también les llevamos el alimento espiritual que los va a llevar a una libertad mas allá de las rejas que los mantienen alejados de la vida diaria. Les llevamos la Palabra de Dios, con un mensaje de salvación y perdón.