En Isaías 55 Dios habla acerca de que David fue llamado por Dios como profeta y maestro a las naciones debido a que David tenía un corazón conforme al corazón de Dios, un corazón de adorador. Por consiguiente su pasión por Dios se manifestó al trovar salmos, al crear instrumentos musicales, al instruir personas para la adoración y establecer turnos para que ministraran en su tabernáculo.
En I Crónicas 24:3 vemos que David repartió por turnos el trabajo en el Ministerio de Dios. Y en Efesios 4:15-16 dice: "Antes siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, a saber, Cristo; Del cual, todo el cuerpo compuesto y bien ligado entre sí por todas las junturas de su alimento, que recibe según la operación, cada miembro conforme a su medida toma aumento de cuerpo edificándose en amor".
En Ministerios León de Judá hemos establecido una serie de equipos de trabajo para realizar las labores ministeriales que sustentan la vida de la congregación, tales como atención a los niños, servicio de ujieres, acomodadores, alabanza y adoración, danza, teatro, títeres y pantomima.
Hacía el exterior, tenemos equipos que ofrecen sus servicios para visitar cárceles y hospitales, cruzadas evangelísticas y de bien social, medios de comunicación, entre otros.